Just in time

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Definición

El término “Just in time” significa, literalmente, Justo a tiempo.

En economía, también se conoce por sus siglas JIT, y se trata del un método. El Método Justo a tiempo.

Se trata de un sistema utilizado por muchas fábricas, según el cual se van pidiendo los suministros exclusivamente para ir haciendo frente a su proceso de producción. Se hacen los pedidos de materias primas a medida que éstas se necesitan. No se acumulan existencias en los almacenes.

Origen

Este sistema de gestión fue inventado en Japón.

Se empezó a utilizar en los años 50, ante la necesidad de reducir costes de producción. Japón, devastada por la Segunda Guerra Mundial, necesitaba avanzar tecnológicamente y ser competitiva, de ahí que las empresas empezaran a ahorrar gastos innecesarios. En los años 80 se empezó a utilizar como sistema de trabajo por la empresa automovilística Toyota, que vio cómo reducía muchos costes de producción pidiendo las piezas y los componentes que iba necesitando, y no más. Y de ahí saltó a otras empresas niponas, extendiéndose enseguida a otros países del mundo.

 

Ventajas e Inconvenientes

Como VENTAJAS, podemos enumerar las siguientes:

 

  1. Al dejar reducidos al mínimo los inventarios, los costes de las compras de materias primas y de componentes, y a su vez, los costes de almacenaje, se reducen ostensiblemente.

 

  1. Permite un contacto constante con los proveedores, de manera que éstos, en vez de vender un pedido grande y no saber cuándo van a recibir otro, van suministrando materias primas poco a poco y de manera constante. Sus ventas son más pequeñas, pero están más aseguradas a largo plazo.

 

  1. Los almacenes no tienen que sufrir la pérdida de materiales que se quedan obsoletos, sobre todo en ciertos sectores, donde la tecnología avanza tanto que los componentes de los productos evolucionan en poco tiempo.
  2. El fabricante puede ir adaptando los pedidos a lo que va necesitando en cada momento. Si tiene un pedido de 100 coches, compra materiales para fabricar 100 coches, ni uno más. Y siempre tiene materiales y piezas nuevas.

 

Entre sus INCONVENIENTES, debemos citar:

 

  1. Cualquier pequeño retraso en la entrega de suministros, hará que el fabricante tenga que retrasar sus pedidos. A veces, incluso suspenderlos. Toda la cadena de producción se verá afectada. Y eso, al final, supone un aumento de los gastos productivos y una pérdida de credibilidad para la empresa en el mercado.

 

  1. Al hacer pedidos pequeños, el fabricante tampoco puede negociar los precios, pues los proveedores pueden hacer ajustes en pedidos de grandes volúmenes de compra. No en pedidos de cantidades pequeñas.