El Barómetro presentado por AECOC y Phenix revela el fuerte apoyo ciudadano a las medidas impulsadas por la nueva legislación y destaca el papel clave de supermercados y restaurantes.
Una ley respaldada por la ciudadanía
La reciente Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario cuenta con el respaldo del 95% de los consumidores, según el Barómetro del Desperdicio Alimentario presentado por AECOCen colaboración con Phenix. El informe, que analiza la percepción ciudadana sobre la gestión de excedentes en supermercados y restaurantes, subraya el impacto positivo que se espera tanto a nivel social como medioambiental.
Los consumidores consideran que esta normativa contribuirá a combatir la pobreza (54%) y a reducir el impacto ecológico (23%) del despilfarro alimentario.
Supermercados: entre expectativas y realidad
Aunque el apoyo a la ley es mayoritario, solo un 32% de los consumidores afirma conocer iniciativas concretas de su supermercado para evitar el desperdicio. No obstante, un 80% manifiesta interés en conocerlas y un 62% elegiría su tienda habitual en función de las medidas que adopte.
Entre las estrategias mejor valoradas están:
- Descuentos en productos próximos a caducar (69%)
- Fomento de la venta a granel (54%)
- Envasado al vacío de productos frescos (59%)
Restaurantes: crece el uso del «tupper»
El 89% de los clientes ya pide llevarse la comida sobrante en restaurantes, frente al 58% en 2016. No obstante, persisten barreras como la falta de envases o la percepción de incomodidad. Las medidas mejor valoradas en hostelería son:
- Posibilidad de llevarse la comida sobrante (67%)
- Menús a precios reducidos en última hora (61%)
- Opciones de menús con distintas cantidades (44%)
La responsabilidad es compartida
Según el estudio, el 63% de los consumidores reconoce su parte de responsabilidad en el desperdicio generado en supermercados. El 55% cree que la solución debe ser un esfuerzo conjunto entre consumidores, distribución, fabricantes y administraciones.
En los hogares, los hábitos también mejoran, aunque de forma lenta. En 2016, el 40% admitía tirar alimentos con frecuencia; hoy, la cifra baja al 36%. Aumenta también el porcentaje de hogares que afirma no desperdiciar nada, del 15% en 2016 al 18% actual.
Voces del sector
Nuria de Pedraza, directora de Comunicación de AECOC y del proyecto «La Alimentación no tiene desperdicio», valoró positivamente la nueva ley y destacó el reto de garantizar que en todo el territorio haya entidades receptoras preparadas para gestionar el aumento de donaciones.
Por su parte, María Muriano, directora de Comunicación de Phenix España, señaló que es clave apoyar a las grandes cadenas en su adaptación al nuevo marco legislativo, estableciendo procesos integrales que aseguren la seguridad alimentaria y una logística eficiente.













