La Asociación Interprofesional de Limón y Pomelo (Ailimpo) ha expresado su preocupación por la decisión de la Unión Europea de reducir o eliminar los aranceles a las importaciones de limón y pomelo procedentes de Estados Unidos, asegurando que esta medida no tendrá un impacto real en los volúmenes importados desde EE.UU. ni en la competencia del mercado europeo.
Según Ailimpo, la producción estadounidense de limón está destinada principalmente a su mercado interno, que presenta déficit, mientras que la producción de pomelo en Florida ha disminuido considerablemente en los últimos años debido a problemas fitosanitarios. En este contexto, históricamente EE.UU. no ha exportado limones a la UE, y las exportaciones de pomelo han caído hasta niveles anecdóticos.
Preocupación por la falta de reciprocidad
Para Ailimpo, la verdadera mala noticia es que la UE abandona la exigencia de reciprocidad en el comercio de cítricos: con este acuerdo, no se establece ningún compromiso de EE.UU. para revertir las restricciones fitosanitarias que afectan a los cítricos europeos. Esto deja a los exportadores europeos sin defensa frente a barreras no arancelarias, mientras que los productos frescos estadounidenses mantienen acceso libre a la UE sin protocolos fitosanitarios restrictivos.
Como ejemplo de estas barreras, la interprofesional señala la exigencia unilateral de EE.UU. de ‘cold treatment’ para el limón Verna español. Este tratamiento implica que, durante el transporte, el limón debe mantenerse a temperaturas específicas durante hasta 18 días, lo que dificulta garantizar la calidad del producto a su llegada.
Trabajo histórico en riesgo
Durante más de 15 años, Ailimpo, junto con el Ministerio de Agricultura y la Comisión Europea, ha trabajado para modificar este protocolo y permitir la exportación de limón Verna sin la obligación del tratamiento en frío. Sin embargo, según la asociación, este esfuerzo queda paralizado con la actual posición de la UE, apoyando indirectamente la situación proteccionista de EE.UU.
«Todo ese trabajo quedó en ‘stand by’ en el primer mandato de Trump, y se reactivó tímidamente con Biden. Ahora, con el segundo mandato de Trump y el nuevo giro de la UE, lamentablemente tenemos que dar por finalizado todo ese trabajo sin apoyo de la Comisión Europea», concluyen desde Ailimpo.










