Semillas Fitó refuerza su posición en el mercado ibérico con los híbridos Raffaello y Salzillo, dos calabacines diseñados para el ciclo otoño-invierno. Ambas variedades destacan por su alta producción, rusticidad y calidad de fruto, ofreciendo a los agricultores seguridad, rentabilidad y sostenibilidad.
Variedades robustas y adaptadas
Raffaello se caracteriza por su versatilidad, adaptándose a distintos tipos de cultivo y zonas de producción, tanto en invernadero como al aire libre. Su porte abierto facilita la formación de frutos uniformes y la recolección, mientras que su resistencia al oídio y a virus como ZYMV y CMV reduce tratamientos fitosanitarios y mantiene la producción estable.
Salzillo, por su parte, está especialmente diseñada para condiciones frías y días cortos, garantizando continuidad y homogeneidad en la producción durante todo el ciclo de invierno. Ambos híbridos presentan frutos cilíndricos, brillantes y con buen cierre pistilar, ideales para mercado nacional y exportación.
Menor coste y mayor sostenibilidad
El potente sistema radicular de Raffaello y Salzillo permite una mejor absorción de nutrientes y resistencia a enfermedades del suelo, optimizando el uso de agua y fertilizantes. Menos tratamientos y entutorado se traducen en reducción de costes y menor huella de carbono, sin comprometer la calidad.
Del campo al consumidor
Estos híbridos han sido desarrollados junto a productores de zonas clave como Almería y Murcia, asegurando que lo que funciona en el campo cumpla con las exigencias del mercado: sabor, textura, color y conservación. Raffaello y Salzillo son el resultado de años de investigación, test agronómico y colaboración con agricultores, reflejando el compromiso de Fitó con la excelencia, la rentabilidad y la sostenibilidad en todo el ciclo productivo.












