El mercado alemán de pepino atraviesa una fase de escasez debido a la reducción de horas de sol y a las noches más frías, lo que ha limitado la producción de origen neerlandés y alemán. Esta situación ha obligado a las cadenas de distribución y a los mayoristas a recurrir al producto español para garantizar el suministro.
Según explica Gabriele Held, analista de mercado de la consultora AMI, las ventas se han ralentizado de forma notable tanto en supermercados y tiendas de descuento como en los mercados mayoristas alemanes, lo que ha dificultado el desarrollo de promociones habituales.
La llegada del pepino español ha permitido elevar las cantidades disponibles y estabilizar el mercado. De hecho, en la semana 36 ya se habían lanzado siete ofertas de pepino, con precios que han descendido hasta situarse entre 0,77 y 0,99 euros por unidad, sin necesidad de recurrir a grandes campañas promocionales.
Las cadenas alemanas confían en recuperar su ritmo de promociones en la semana 38, aunque no alcanzarán las cifras de 2023, cuando se contabilizaron 21 promociones en esa misma semana, la mayor de los últimos años.
El papel del pepino español vuelve así a consolidarse como pieza clave para abastecer el mercado europeo en los momentos en que la oferta local se contrae.













