Los envases sostenibles de la empresa del sector agroalimentario Pascual dan un paso adelante para avanzar en reciclabilidad. La empresa, una de las mayores marcas españolas de consumo de productos lácteos, ha declarado que está reconvirtiendo todos sus envases para incorporar un tapón unificado de caña de azúcar. Una mejora que favorece el reciclaje de sus productos.

Esta adaptación acata la Directiva 2019/904 ratificada el pasado mes de junio. La misma entrará en vigor a partir de julio de 2024. Su intención es la de fomentar los modelos de economía circular y reducir los plásticos de un solo uso.

Desde este mes de diciembre, la primera marca de la compañía en incorporar un tapón unido a sus briks será Leche Pascual. Un tapón que será más sostenible todavía que su predecesor. Ahora, el material utilizado para fabricar este envase no sólo será renovable, como la caña de azúcar, sino que también puede reciclarse más fácilmente gracias a su unión con el propio envase.

Los envases sostenibles de la gama clásica, que incluye la leche entera, semidesnatada y desnatada serán los primeros donde se implementará esta transformación. A continuación, Pascual irá introduciendo paulatinamente el nuevo formato a los clientes a través de sus distintas marcas como Bezoya, Bifrutas, Vivesoy y Essential.

Pascual trabaja en sus envases sostenibles para adelantarse a los avances legislativos en esta materia. Ahora, añadiendo este nuevo tapón en algunos de sus productos de Leche Pascual. La transición será gradual, pero todas las marcas de la empresa prevén alcanzar este objetivo el próximo año.

Este enfoque de futuro garantiza que Pascual se mantenga a la vanguardia de las innovaciones medioambientales con un compromiso en constante evolución con las medidas respetuosas con el medio ambiente.

Estrategia de crear envases sostenibles, cada vez en mayor medida

Pascual responde así a los cambios legislativos que están planteando retos a la industria del embalaje y envasado. Además, las directivas incluyen otras normativas como la exigencia de botellas y briks de PET compuestos por al menos un 25% de plástico reciclado. Requisito que ya cumplen marcas como Bezoya con una cantidad del 100%.

Pascual ha trabajado a lo largo de los años para actualizar y crear envases sostenibles para sus distintas marcas. Así, cada botella de su marca de agua de baja mineralización Bezoya está fabricada íntegramente con botellas recicladas. Este compromiso con la sostenibilidad refuerza la idea de servir a los clientes no solo productos de calidad, sino también respetuosos con el medio ambiente.

La marca lanzó su formato bag in box, ya habitual en la industria alimentaria, para reducir el uso de plástico en un 60% por litro. Esto también ha servido de base para innovaciones como los dispensadores de agua y los sistemas de grifo utilizados en negocios de hostelería o máquinas expendedoras. También se han puesto a disposición servicios de entrega a domicilio con esta tecnología con proyectos como Bezoya Directo. De esta forma, no solo los envases sostenibles son prioridad, si no también el uso del menor número posible de ellos.

Materias primas recicladas o renovables como medidas de mayor sostenibilidad

Bifrutas ha llevado también la circularidad a sus envases. Ha creado un Tetra Brik de base biológica fabricado con al menos un 77% de materias primas renovables, con cartón certificado FSC®. Además, su tapón 100% renovable procede de la caña de azúcar y los soportes retráctiles están compuestos por un 50% de polietileno (PE) reciclado.

Hace un año, Leche Pascual tomó la iniciativa de presentar por primera vez en el mercado español, una botella de leche fabricada con un 28% de resina vegetal procedente de la caña de azúcar. Al mismo tiempo, también lanzó un brik con un 89% de materiales de origen vegetal. Una iniciativa que contribuye a una mayor sostenibilidad en sus envases.

En 2020, en cuanto a envases sostenibles, la empresa fue pionera en la introducción del primer Tetra Brik para leche UHT que contenía un 89% de materiales renovables. Del mismo modo, las cápsulas de café Mocay han sido certificadas con un OK Compost Industrial que demuestra que pueden degradarse hasta al menos un 90% en 6 meses cuando se compostan en plantas industriales.

Pascual y sus filiales han convertido en una prioridad la integración de tecnología de vanguardia en su proceso de producción para apoyar las prácticas de consumo sostenible y la reciclabilidad de los envases. Esto se alinea con las leyes europeas, como la Directiva (UE) 2018/851 sobre residuos, que exige niveles mínimos de reutilización y reciclaje para los residuos municipales: un 55 % en peso.

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