La Fundación EROSKI ha publicado el informe “¿Cómo comemos? Análisis del consumo de alimentos y bebidas desde una perspectiva nutricional (2022-2024)”, elaborado a partir de los datos del Panel de Consumo del MAPA. Las conclusiones son claras: en España seguimos consumiendo menos alimentos saludables de lo recomendado.
El estudio señala que la ingesta media de frutas y hortalizas alcanza solo el 65% de la recomendación, los frutos secos se sitúan en el 45%, las legumbres en un 27% y el pescado en un 61%. Todo ello evidencia un patrón alimentario desequilibrado y con amplio margen de mejora.
Este análisis también refleja el impacto de la inflación en la cesta de la compra:
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El gasto medio por persona ha aumentado un 11% entre 2022 y 2024.
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El volumen total consumido ha descendido un 2%.
Aun así, el informe destaca un dato relevante: comer más sano no es más caro, ya que el precio por kilo de los alimentos saludables sigue siendo inferior al de los productos menos recomendados.
Diferencias territoriales marcadas
El informe subraya contrastes importantes entre regiones.
Navarra y País Vasco encabezan los hábitos más saludables, con cerca del 80% de su cesta alimentaria compuesta por productos recomendados.
En el extremo opuesto se sitúan Comunidad Valenciana, Canarias y Murcia, esta última con los peores datos: solo el 69,6% de su dieta corresponde a alimentos saludables y apenas un 40,8% pertenece a los grupos de consumo diario.
En el contexto actual, en el que salud y bienestar ganan peso en las decisiones de compra, la inflación sigue condicionando los patrones de consumo. Los hogares ajustan el mix hacia productos de menor precio, pero sin una mejora sustancial en la calidad nutricional.
Tal y como señala Alejandro Martínez, director de la Fundación EROSKI:
“Sabemos lo que deberíamos comer, pero no siempre lo ponemos en práctica. El reto es hacerlo más fácil y natural, que la alimentación saludable forme parte de la rutina cotidiana.”
El estudio apunta a la necesidad de seguir impulsando la educación alimentaria, fomentar el acceso a productos saludables y promover un consumo consciente para mejorar los hábitos nutricionales de la población española.

