La campaña 2025 de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Peras de Rincón de Soto ha concluido con un balance muy positivo. A pesar de una ligera reducción en la producción, que se ha situado en torno a los 19,3 millones de kilos, el nivel de calidad alcanzado ha sido excepcional, confirmando la fortaleza del sector en un año con desafíos climáticos y sanitarios.
Según los servicios técnicos de la DOP, la disminución de volumen respecto al año anterior —cuando se superaron los 20 millones de kilos— se debe principalmente a la incidencia del fuego bacteriano y a fenómenos meteorológicos adversos, como episodios de pedrisco. Sin embargo, las condiciones de cultivo y el manejo aplicado por los productores han permitido obtener una fruta de excelente calibre, textura y sabor, plenamente representativa del sello riojano.
Las centrales asociadas ya han iniciado la comercialización de la nueva cosecha, con una demanda sólida y una buena respuesta del mercado, tanto en distribución como entre los consumidores finales. Esta acogida refuerza el prestigio de la DOP, reconocida desde 2002, y su papel como motor de valor añadido para la producción frutícola de La Rioja.
En paralelo, el Consejo Regulador ha intensificado su actividad promocional para acercar el producto a nuevos territorios. Una de las acciones más recientes tuvo lugar el 9 de octubre en Mercasevilla, donde representantes de la denominación presentaron las características diferenciales de la Pera de Rincón de Soto a los asentadores del principal mercado de abastos de Andalucía. La jornada incluyó reuniones comerciales entre las centrales participantes y distribuidores locales con el objetivo de fortalecer vínculos y abrir nuevas oportunidades de venta.
Desde la DOP valoran esta iniciativa como un paso estratégico dentro de su plan de expansión, que busca reforzar la presencia de la pera riojana en mercados nacionales clave y consolidar su imagen como un producto de confianza, calidad y origen certificado.



