Bodegas Familiares Matarromera ha anunciado una inversión de 8,5 millones de euros destinada a modernizar sus instalaciones en Emina Rueda, con la construcción de un centro logístico de última generación y la implementación de medidas de digitalización y eficiencia energética.
El nuevo espacio, que se levantará sobre una superficie de 3.000 m² y contará con tres plantas, estará completamente automatizado. Incluirá zonas específicas para carga y descarga, preparación de pedidos de e-commerce y estuchado, además de sistemas robotizados y estanterías mecanizadas para agilizar todo el proceso. El control de temperatura será centralizado en cada área del edificio, asegurando así una gestión óptima de los productos.
La integración del centro dentro de la propia bodega exigirá una reorganización completa de flujos de trabajo, desde la línea de embotellado hasta la zona de orujos. También se incorporará nueva maquinaria para optimizar la producción y se sustituirán los equipos de frío y climatización por tecnología más avanzada y eficiente. Entre las novedades destacan elevadores capaces de transportar palés hasta cinco niveles de altura, dos zonas de picking, un sistema de generación de etiquetas y un nuevo laboratorio enológico.
La sostenibilidad será otro pilar fundamental. El edificio contará con una instalación fotovoltaica capaz de generar hasta 269,50 kWp, junto a sistemas de almacenamiento energético para garantizar el aprovechamiento nocturno. Esta apuesta refuerza la filosofía medioambiental de la compañía, certificada con el sello Sustainable Wineries for Climate Protection Plus (SWfCP+) y pionera en la medición de huella de carbono en España con su vino Emina Verdejo.
La elección de Medina del Campo responde a criterios estratégicos: la proximidad a la autovía A6 facilitará el transporte logístico, que se verá reforzado con cinco muelles de carga orientados a las principales áreas de distribución: Castilla y León, Centro, Cataluña, Levante, Norte y Andalucía.
El inicio de las obras está previsto para finales de 2025, con la entrada en funcionamiento programada para el primer trimestre de 2027. Esta inversión se enmarca dentro de un plan global de más de 14 millones de euros para el periodo 2025-2026, que también contempla la renovación del parque de barricas, maquinaria vitivinícola y la construcción de nuevos espacios.
Con este proyecto, Bodegas Familiares Matarromera avanza hacia un modelo más eficiente, sostenible y comprometido con la calidad, manteniendo su objetivo de reducir consumos y emisiones, garantizar el bienestar de sus trabajadores y continuar elaborando vinos de excelencia desde el viñedo hasta la copa.



