La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) ha alertado ante las instituciones europeas del “grave deterioro comercial y fitosanitario” que está provocando el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Sudáfrica sobre la citricultura valenciana.
Según un informe elaborado por la organización agraria a partir de datos oficiales de la Conselleria de Agricultura, el Ministerio y la Asociación de Productores de Cítricos de Sudáfrica (CGA), desde la firma del tratado en 2016 la producción de clementinas y satsumas tempranas en la Comunitat Valenciana ha disminuido un 40%, pasando de 361.226 a 211.718 toneladas.
El estudio atribuye este desplome al solapamiento del inicio de la campaña citrícola valenciana con la llegada masiva de mandarinas tardías sudafricanas, exportadas a contraestación. En la última década, las ventas de estos cítricos al mercado europeo se han triplicado, al pasar de 53.869 a 180.140 toneladas.
Durante el periodo en que se fraguó el acuerdo, Sudáfrica plantó más de diez millones de plantones de mandarinas tardías, equivalentes a unas 24.000 hectáreas y con una capacidad productiva estimada en 750.000 toneladas anuales, consolidando así su expansión en el mercado europeo.
La delegación de AVA-Asaja, encabezada por su presidente Cristóbal Aguado, se desplazó a Bruselas para mantener reuniones con eurodiputados españoles de PP, PSOE y VOX, representantes de la REPER y responsables de las Direcciones Generales de Agricultura y de Salud y Seguridad Alimentaria de la Comisión Europea. En ellas, advirtió de la “sustitución imparable de los cítricos europeos por sudafricanos, con mayor huella de carbono, sin reciprocidad y en condiciones de competencia desleal”.
La organización también denunció el riesgo fitosanitario de las importaciones sudafricanas. Según el sistema europeo TRACES, Sudáfrica registró en octubre cuatro nuevas detecciones de mancha negra (Phyllosticta citricarpa), acumulando 17 interceptaciones en lo que va de año, además de dos cargamentos infestados por la falsa polilla (Thaumatotibia leucotreta). Con estas cifras, el país africano se sitúa entre los líderes mundiales en interceptaciones por plagas.
AVA-Asaja reclama a la Comisión Europea que evalúe el impacto económico, social y medioambiental del tratado y que endurezca los controles de entrada de fruta de terceros países. Aguado también exigió “el cierre temporal de fronteras a los cítricos sudafricanos mientras no se garantice la seguridad fitosanitaria” y denunció la expansión del trips de Sudáfrica en los campos valencianos como “una consecuencia directa de la falta de controles”.


