Fotografías cortesía de: José Ignacio Berdón para DO Ribera del Duero

Hoy traemos la entrevista de Alejandro González, nuevo director técnico y de Certificación de la D.O. realizada por nuestra compañera María Rámila Fernández de Soria. Nacido en León en 1981 ha desarrollado su trayectoria profesional al sector vitivinícola. Licenciado en Enología por la Universidad de Valladolid, Diplomado en Ciencias Químicas por la Complutense de Madrid, ocupó el cargo en 2009 de Director Técnico de la Denominación de Origen Protegida León. Alejandro empieza su trayectoria en Ribera del Duero justo antes del 40 aniversario de la DO. 

Ribera del Duero

“Soy de la generación que opina que el vino se hace en la viña”

 

Buenas tardes, Alejandro y ¡ENHORABUENA!
“Buenas tardes y muchas gracias por el recibimiento que he tenido en todos los sentidos ya que me está facilitando mucho la adaptación. Sabía que venía a formar parte de uno de los referentes mundiales del vino, como es la Ribera del Duero y así lo he percibido desde el pasado día 10 que me incorporé al Consejo Regulador.”


Tu nuevo cargo coincide con el 40 aniversario de la DO, ¿algún acto previsto para este aniversario?

Con el poco tiempo que llevo desconozco los actos de promoción con los que se pretende celebrar el aniversario, pero que con total seguridad puedo decir que estarán a la altura de lo que la conmemoración merece.

La DO Ribera del Duero es mundialmente conocida, ¿por qué crees que es?

Porque se ha sabido construir una historia sólida. Desde mi punto de vista esta denominación y la gente que ha formado parte de ella durante todos estos años han sabido crear esa historia desde el año 1982, basada principalmente en el respeto por la tradición, la calidad de los vinos (aquí la calidad nunca se ha negociado), y en la reinvención e innovación continua para poder adaptar las diferentes elaboraciones a lo que el mercado ha venido pidiendo y demandando todos estos años.

También hay un punto especial, que considero que ha sido clave: la gestión que desde el Consejo Regulador se ha venido haciendo todos estos años, creando una estructura profesional que ha sabido asesorar y unir a las bodegas, que ha conseguido ayudar en la promoción de los vinos tanto a nivel nacional como internacional, y que ha creado una Marca totalmente reconocible y fiable para el consumidor, la Marca Ribera del Duero”.

¿Qué la diferencia de otras DO?

“El factor diferencial de una zona vitivinícola siempre viene marcado por aspectos como el clima, el suelo, los factores culturales y, sobre todo, la manera en la que éstos se han mezclado con el paso del tiempo para conseguir que nuestras variedades de uva se adapten al medio y expresen todo su potencial enológico. Aspectos que sólo se dan en esta zona, que son únicos y singulares”.

¿Cómo se consigue la gran calidad de estos vinos de la zona?

“Soy de la generación que opina que el vino se hace en la viña; normalmente se suele pensar de manera equivocada que el vino se empieza a hacer cuando la uva llega a la bodega en vendimia, y no es así; desde el momento en el que la vid arranca su ciclo vegetativo, en el mes de febrero aproximadamente, la mano del hombre ha de estar detrás, cuidando a la planta, entendiéndola, ayudándola en lo que pueda necesitar en cada momento….

Un tratamiento fitosanitario preventivo, el realizar una buena práctica de aclareo de racimos para regular la carga productiva, un buen cuidado del suelo en un momento determinado, un riego en un momento dado, elegir el momento exacto de la vendimia de cada parcela…, al final son factores puntuales que marcan el desarrollo correcto de la planta y de la uva, y tienen una importancia capital en la futura calidad del vino”.

¿Qué papel juega la innovación en el día a día de esta región vitícola?

“Un papel cada vez más importante. El mundo del vino es muy competitivo y una de las claves hoy en día es poder elaborar calidad y a la vez diferenciarse de la competencia; la diferenciación en el vino la encuentras en muchos ámbitos: en el campo, en las elaboraciones, en los formatos de botella, en el etiquetado, etc.…, sólo hay que saber encontrar ese camino. La aprobación de los vinos blancos elaborados con nuestra variedad autóctona Albillo Mayor es un ejemplo claro de innovación en nuestra DO, que ha tenido como consecuencia, no sólo el desarrollo de un nuevo tipo de vino que está teniendo un gran éxito en el mercado, sino la garantía de futuro para una variedad de uva histórica en nuestra región que estaba a punto de desaparecer”.

La innovación y la naturaleza se dan la mano en Ribera del Duero…

“Pues he podido apreciar en el poco tiempo que llevo aquí que sí; hay una cultura, y creo que cada vez va a ser más creciente, de apuestas por producciones de uva y elaboraciones de vino de manera más sostenible, con el objetivo de reducir el impacto medioambiental y de favorecer la economía circular; este camino también es una buena manera de diferenciarse.

La agricultura ecológica o la biodinámica estoy seguro de que tienen un hueco hoy en día en cualquier denominación de origen, tan solo hay que saber encontrar el sitio idóneo donde practicarla, ya que no debemos olvidar que detrás de cualquier bodega hay un negocio que ha de ser rentable”.

¿Qué tiene esta tierra que la diferencia de otras a la hora de hacer vino?

A mi modo de ver, gran parte de culpa de esta diferenciación la tienen los diferentes y numerosos matices que podemos encontrar a lo largo de la zona de extensión de la denominación de origen; por ejemplo, el hecho de que la altitud oscile entre los 700 y los 1.100 metros favorece que nuestras variedades de uva maduren de manera diferente de una zona a otra, lo que unido a la fantástica interpretación de éstas por parte de los enólogos durante estos años ha dado como resultado vinos de gran calidad y que recogen organolépticamente esos matices que la tierra nos ofrece ; otro ejemplo son los diferentes tipos de suelo que nos podemos encontrar y que también aportan esos matices diferenciadores.

Y por supuesto, y como he dicho antes, la viticultura: la manera de trabajar e interpretar la viña que se ha tenido en esta zona ha conferido a nuestros viñedos esa personalidad única y esa capacidad para extraer lo mejor del medio añada tras añada”.

 

“…Nuestra historia es una de las más bonitas del mundo del vino y la calidad de los vinos ha sido innegociable siempre; si no se abandona ese camino y somos capaces desde el Consejo Regulador de que nuestras bodegas sean cada vez mejores, de que gocen de una estructura profesional cada vez mejor y que sean cada vez más competitivas en el mercado, la Ribera no tiene techo”.

 

Más de 300 bodegas de Ribera del Duero en vuestra demarcación ¿Qué requisitos deben cumplir para formar parte de ella?

“El primer requisito es poder desarrollar todo el proceso productivo dentro de los márgenes que delimitan nuestra zona geográfica, y eso implica a la producción de uva y posteriormente toda la elaboración, crianza y embotellado de los vinos hasta el momento de su expedición.

Todas estas partes del proceso han de desarrollarse también cumpliendo todos los requisitos técnicos definidos en nuestro Pliego de Condiciones. Y por último, los operadores que deseen inscribirse en nuestros registros han de ser capaces de desarrollar un sistema de autocontrol documental y gráfico que les permita evidenciar, durante el desarrollo de los diferentes procesos de control del Consejo Regulador, el cumplimiento de todos los aspectos técnicos recogidos en el mencionado Pliego de Condiciones”.

Cuando habláis de producción limitada ¿de qué cifra anuales hablamos?

La producción por hectárea no debe superar los 7.000 kilos, en el caso de las variedades tintas, según recoge el Pliego de Condiciones de la DO Ribera del Duero. Pero las bodegas, buscando por encima de todo la mayor calidad de la uva, potenciar sus cualidades, garantizar su mejor evolución, se autorregulan y buscan rendimientos menores. De hecho, el rendimiento histórico de los últimos 15 años, en las variedades tintas, se sitúa en los 4.260 kilos por hectárea. De este modo, será la climatología la que determine también cómo se desarrolla la vendimia y cuantos kilos se recogen. Y a su vez esto va a influir en la producción final de botellas. Si que es cierto que hay una gran variedad de vinos y formar de elaboración muy diversas. Vinos jóvenes o jóvenes robles, con producciones mayores.

Y vinos de otro perfil, en los que se busca la expresión del terruño, elaborados con uva de pagos más limitados. Esos vinos tienen producciones que nunca superan las diez mil botellas. En cualquier caso, en Ribera del Duero el cuánto no es fundamental. El objetivo es el resultado, trabajar para alcanzar la excelencia, dotar de personalidad al vino, ser únicos.

Y todo esto, ¿Cómo lo encajáis con vuestros ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible)?

El Consejo Regulador de la DO Ribera del Duero es un órgano de control y promoción y cómo tal no puede fijar este tipo de objetivos. Hay una conciencia y un compromiso con el medio ambiente, con nuestro entorno, con la sociedad, con los ciudadanos.

¿Cuál es la temperatura adecuada para consumir un vino Ribera del Duero?

Bueno, estamos antes una de las preguntas del mundo del vino a la que más respuestas o interpretaciones diferentes se le han dado y que he podido observar a lo largo de mi carrera profesional. Todas las opiniones pueden ser válidas y la mía siempre la he tenido muy clara: los vinos blancos, rosados y claretes han de servirse a una temperatura muy baja, entre 5-7 grados, ya que se trata de vinos muy delicados aromáticamente hablando; si servimos estos vinos fríos seremos capaces así de apreciar los diferentes aromas que guardan y que liberan a medida que van aumentando su temperatura una vez han sido servidos; estos vinos son elegantes y han de aportar frescura en boca, aspectos reñidos totalmente con una temperatura de servicio elevada.

En el caso de los tintos hay más unanimidad, la temperatura ideal oscila entre los 14 y los 18 grados dependiendo del tipo de vino que sea: vinos jóvenes con poca carga tánica deberán servirse en torno a los 14 grados y aquellos vinos con largas crianzas y una elevada tanicidad deberán acercarse a los 18 grados”.

Una duda a nivel usuario ¿Cómo diferenciar un vino bueno de uno que no lo es?

“Pues es algo que está al alcance de cualquier consumidor de vino, independientemente del nivel que tenga. El vino está considerado un alimento y como tal presenta una serie de cualidades organolépticas apreciables principalmente en la nariz y en la boca. Los consejos que te puedo dar para detectar cuándo puede o no puede estar en mal estado un vino, son: que en la nariz no aprecies olores desagradables y que en la boca las sensaciones que te transmita el vino las percibas en armonía, es decir, que no destaque negativamente hablando ninguna de ellas, ni la acidez, ni el amargor final, ni la sensación alcohólica.

Y no caigamos en el error de pensar que la presencia de posos en el fondo de una botella de vino es síntoma de que el vino está estropeado; nada más lejos de la realidad, ya que el vino es una bebida viva que está en continua evolución y fruto de ella pueden aparecer estos sedimentos en las botellas, aparte de que en muchas bodegas se lleva a la práctica el no realizar un filtrado final del vino muy severo que reste cualidades organolépticas al mismo, favoreciendo por tanto la aparición de estos posos”.

¿Dónde se comercializan los vinos Ribera del Duero?

Los vinos de Ribera del Duero se comercializan en más de un centenar de países de los cinco continentes. En cualquier rincón del mundo, en las cartas de los restaurantes y en los espacios de venta, hay vino de Ribera del Duero. El Consejo Regulador trabaja para fortalecer la presencia de las bodegas en los mercados internacionales. Bodegas que realizan, desde hace décadas, una gran labor de comercialización.

¿Qué país es el mayor consumidor de vinos Ribera del Duero?

El principal consumidor de vinos de Ribera del Duero es España. No hemos dejado de crecer y de posicionarnos en el mercado nacional, aumentando las ventas y también el prestigio. A nivel internacional, y por volumen de importaciones, Suiza, Estados Unidos, México, Alemania y China son los mercados más importantes para nuestras bodegas.

¿Qué ideas/proyectos traes para esta nueva andadura en la DO?

“Como Director Técnico he de pensar en retos técnicos; en el momento actual en el que nos encontramos en Castilla y León, con la implantación de las Normas 17065 y 17025 para el control de operadores, es muy importante conseguir una estabilidad en la sistemática de control desde el Área de Certificación del Consejo Regulador; ahora todo es muy nuevo para nuestros operadores y hemos de ser capaces de ayudarles, primero encontrando esa estabilidad y segundo facilitando a todos una manera de trabajar lo más eficiente y rápida posible. Nuestros operadores, además de cumplir con sus obligaciones documentales, han de tener el mayor tiempo posible para poder dedicarse a la viña, a las tareas diarias de la bodega y sobre todo a vender el vino”.

Pensando en el futuro, ¿Dónde ves a la DO Ribera del Duero a largo plazo?

“Hombre, yo soy una persona optimista por naturaleza, pero tampoco tengo una bola de cristal que me responda a esa pregunta; sí que te puedo decir que lucharemos para que la DO Ribera del Duero sea un referente mundial en todos los sentidos, si no lo es ya. Sé que disponemos de grandísimos profesionales en todos los departamentos del Consejo Regulador con lo cual los medios para conseguirlo, los tenemos. Nuestra historia es una de las más bonitas del mundo del vino y la calidad de los vinos ha sido innegociable siempre; si no se abandona ese camino y somos capaces desde el Consejo Regulador de que nuestras bodegas sean cada vez mejores, de que gocen de una estructura profesional cada vez mejor y que sean cada vez más competitivas en el mercado, la Ribera no tiene techo”.

 

Alejandro de cerca:

  • Vino favorito:el que te consiga emocionar, independientemente del momento que sea, del día que lo tomes o de la compañía”.
  • Un vino que tengas en la retina: “los vinos que servimos en mi boda; por supuesto que los conocía de antes, pero ese día concreto, imagino que por la emoción del acontecimiento, me supieron distinto y los disfruté más que nunca; fue una sensación que no olvidaré”.
  • Acompañamiento preferido para un buen vino: “en el tema del maridaje no soy muy estricto; al final cada uno sabe lo que le gusta y lo que quiere en cada momento. Normalmente sueles seguir los cánones del blanco y/o rosado para un pescado y los tintos para comidas más contundentes, pero yo animo a que la gente transgreda normas en este sentido y pruebe, que innove, que se atreva, nunca se sabe dónde están las emociones ocultas”.
  • Qué sueles regalar cuando vas de invitado a una cena o almuerzo: “en mi caso soy muy previsible: una botella de vino, pero me lo ‘curro’ porque siempre intento elegir el que crea que le va a gustar a mi anfitrión en función de sus gustos. El problema viene cuando es la primera vez que ceno o almuerzo con esta persona y no la conozco: entonces me la juego y busco llevar un vino cuya elaboración sea poco conocida, intento sorprender”.
  • ¿Existen los vinos “peleones”?: “Sí, por supuesto, un vino que se haya elaborado de cualquier manera, sin ningún tipo de cuidado ni esmero en su proceso, es raro que salga bueno; lo normal es que te acabes ‘peleando’ con él”.

Puedes acceder a la galería de fotos en el siguiente enlace.

0 Comments

Leave a Comment

Este sitio esta protegido por reCAPTCHA y laPolítica de privacidady losTérminos del servicio de Googlese aplican.

Hortiberia Alargado