Alvalle y su estrategia de diferenciación

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Foto gazpacho alvalle

La diferenciación es una estrategia que engloba todas aquellas acciones empresariales tendentes al logro de una ventaja competitiva, sostenible en el tiempo y defendible frente a la competencia que consigan que el producto sea percibido como único. Las características básicas del producto, el precio, la distribución, la comunicación, el producto en sí y la propia marca pueden ser buenísimos instrumentos de diferenciación.

Cuando en 1987 nació en Murcia una empresa llamada Alimentos del Valle, nadie imaginaba que años más tarde y gracias a su estrategia de diferenciación, se iba a posicionar en el mercado como líder en la venta de gazpacho refrigerado con casi un 50% de la cuota de mercado.

En 1992, bajo el nombre de Alvalle, fue la primera en lanzar al mercado gazpacho refrigerado, una receta tradicional, fresca y saludable de la cocina andaluza.

¿Qué elementos hacen diferente al gazpacho Alvalle?

Desde un primer momento el objetivo de la compañía era lanzar una nueva generación de productos elaborados a partir de una materia prima fresca y de primera calidad. Productos procedentes del sureste español: tomate, pimiento, pepino, cebolla, aceite de oliva virgen extra, zumo de limón, vinagre de vino, sal y ajo, todos ellos fusionados en una receta exclusiva para elaborar un gazpacho exquisito, con el sabor tradicional y elaborados al 100% con hortalizas frescas de alta calidad.

web alvalle

El nombre elegido por la compañía para distribuir el gazpacho no puede ser más acertado. Alvalle cumple todos los requisitos para ser una buena marca: fácilmente reconocible, memorizable, agradable al oído y evocadora, pues representa perfectamente el producto al que se refiere, característica que diferencia a esta marca de su competencia: “Gazpacho Don Simón”, “Gazpacho Santa Teresa”, “Gazpacho Hida”, “Gazpacho Arteoliva”,…

Como consecuencia de la calidad de los ingredientes que forman parte del producto y de su nombre de marca, Alvalle ha conseguido otro de sus elementos de diferenciación. La compañía afirma que puesto que cada producto Alvalle es único, Alvalle no fabrica para otras marcas.

Gracias a todos los elementos de diferenciación de la marca, Alvalle ha obtenido ciertos reconocimientos a lo largo de su historia: Premio a la Excelencia Empresarial (Modalidad Esfuerzo Tecnológico) obtenido en 1999, Premio Innoval año 2000 al Ajoblanco Alvalle, como el mejor desarrollo de producto en la sección de Frutas y Verduras, premio SIAL d´Or año 2000 al mejor producto en el apartado de frutas y verduras en el salón internacional de la Alimentación de París y premio al único producto español reconocido con 3 estrellas en el certamen «Superior Taste Awards 2006».

Lanzamiento de marca

Tras crear una nueva categoría de alimentación como fue el gazpacho envasado, Alvalle tenía que superar los frenos del consumidor hacia esta nueva categoría de producto. Al ser una receta tradicional, casera y elaborada con productos de la huerta, era complicado pensar que la sopa fría andaluza pudiera ahora comprarse en un supermercado, mantenerla en la nevera y consumirla como si fuera hecha en casa.

Para conseguir superar estas barreras Alvalle lanzó algunas campañas publicitarias en las que reivindicaba la autenticidad de su gazpacho utilizando el lema “Como hecho en casa”.

Consolidación de liderazgo

Tras el lanzamiento de la marca y superadas la negativa percepción del nuevo producto, Alvalle necesitaba obtener notoriedad y conocimiento de marca invitando al consumidor a que probara un producto de una calidad inigualable.

Con la campaña “Pruebalo y lo entenderás” consiguieron una notoriedad de marca del 77% y un aumento de las ventas del 18%. En sus anuncios aparecían extranjeros que, en medio de la huerta, trataban de explicar en su idioma materno la calidad de los productos con los que se elabora el gazpacho.

japonés Alvalle

Reinvención y posicionamiento único y diferenciador

A pesar de los esfuerzos en marketing de la compañía, uno de sus principales factores de crecimiento fue el boca-oído, por eso ALvalle sentía la necesidad de reinventarse, para lo cual lanzó la campaña “La huerta en casa” en la que hacían ver al consumidor que con gazpacho Alvalle tendrían la huerta en casa.

En el verano del comienzo de la crisis económica, Alvalle quiso regalarle al consumidor un ápice de optimismo y alegría lanzando una campaña en la que mostraba al consumidor que privarse de las vacaciones fuera de España solo entrañaba cosas buenas. Con la campaña “No hay un verano como el nuestro” consiguió que el 70% de españoles que no pudieron tomarse unas vacaciones al menos vieran el verano de otra manera.

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