En un momento en el que la alimentación evoluciona hacia opciones más equilibradas y funcionales, Philadelphia da un paso estratégico al presentar su nueva variedad Cottage en el mercado español. La marca, propiedad de Mondelēz International, apuesta así por una categoría en pleno crecimiento: los productos ricos en proteína y fáciles de incorporar a la rutina diaria.
El lanzamiento no es casual. El queso cottage atraviesa un notable auge impulsado por consumidores que buscan alternativas saludables, saciantes y versátiles. En este contexto, Philadelphia introduce una versión que pretende elevar la experiencia tradicional, apostando por una textura especialmente cremosa y por unas perlas más definidas, rasgos que refuerzan su identidad dentro del lineal.
Más allá de su propuesta sensorial, el producto responde a las nuevas demandas nutricionales. Cada tarrina aporta cerca de 17,5 gramos de proteína, posicionándose como una opción práctica tanto para desayunos completos como para snacks o comidas ligeras, sin renunciar al sabor característico de la marca.
Este movimiento se alinea con la estrategia global de Mondelēz International, orientada a promover un consumo más consciente y equilibrado. La compañía continúa así adaptando su portafolio a un consumidor que prioriza el bienestar, pero que no está dispuesto a sacrificar el placer.
Desde la marca, Arantxa Matachana, responsable de Philadelphia en Iberia, subraya esta tendencia: el queso cottage “se consolida como un básico en cada vez más hogares”, lo que ha impulsado el desarrollo de una propuesta que combina valor nutricional, calidad y una experiencia más indulgente.
Disponible ya en los principales puntos de venta en España, Philadelphia Cottage aterriza con la intención de consolidarse como una opción habitual en una cocina cotidiana cada vez más práctica, saludable y exigente.



